Que hay detrás de la comida

Que hay detrás de la comida

Cuando una persona tiene sobrepeso o todo lo contrario no solo podemos pensar en que no come o come mucho o no sabe organizar o no hace deporte, etc. Pues muchas veces detrás de esto hay estrés, ansiedad, tristeza, emociones reprimidas, etc.

Por eso actualmente aparece la Psiconutrición que nos ayuda a empatizar, entender y dar pautas para cambiar los comportamientos.

Hasta ahora sabemos valorar que alimentación necesitamos, qué nos falta, qué alimentos hay que aumentar, pero se nos escapa el estado de ánimo y que el comer o no comer puede llegar a ser un “castigo para el cuerpo” o un consuelo momentáneo.

En nuestra vida no hay nada estable, nos van apareciendo situaciones que afrontar; una situación familiar o laboral, insatisfacción, etc. Por ello para bajar o subir peso debemos estudiar la relación que tenemos con la comida y qué emociones están implicadas.

Pautas que nos pueden ayudar:

  • Plan nutricional adecuado.
  • Realización de Dietario.
  • Distinguir el hambre física del hambre emocional.
  • Gestionar emociones.

Distinguir el hambre físico del emocional es una manera de hacernos conscientes si tenemos hambre acompañado de baja energía, falta de atención, cambio de humor, etc. O un deseo compulsivo o antojo, porque si es esto último, estamos intentando silenciar o anular emociones temporalmente.

Cuando nuestro problema es el comer emocional el programa alimentario a llevar no ha de ser demasiado prohibitivo junto con motivación para cambiar los hábitos alimentarios y bajar peso.

¿Cómo podemos ayudarnos emocionalmente?

  • Debemos darnos cuenta de que emoción nos invade antes de comer sin necesidad, después cómo nos sentimos y qué hacemos. Lógicamente para todo esto la herramienta clave es estar atentos.
  • También es verdad, que la ilusión y motivación se va perdiendo un poco al llevar un programa alimentario, pues pueden aparecer situaciones personales laborables, etc. que impidan llegar a los objetivos. Por ello, es importante que la decisión de cambiar los hábitos alimentarios sea de la persona y no de las influencias exteriores, apoyarte en compañeros, familia, ser positivo y valorar los logros alcanzados.

Curiosidad: ¡¡Observémonos!! ¿Toda nuestra hambre es física o tenemos también hambre emocional?

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